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martes, 16 de junio de 2015

Capítulo 74. DUEÑAS RUÍZ. EL GESTO CONGELADO.

Dueñas Ruíz es un pintor y grabador andaluz nacido en Úbeda (Jaén). Perfeccionista en cada cosa que lleva a cabo, cada obra que realiza es una muestra concienzuda de su saber hacer y de su experimentar.

El Vuelo del Moscardón, collagraph.
Desde muy pequeño ha convivido con la pintura. Su padre se lo transmitió. Ese estilo realista, costumbrista, de paisajista romántico que aprendió de él, le sirvió de base para descubrir su vocación. En ocasiones ésta parece venir dada por las circunstancias. A veces parece que las vocaciones nos estaban esperando para darles un sentido nuevo y personal. Creo que este es uno de esos casos.

Sus estudios especializados en arte han acompañado su evolución: Título Superior de Grabado y Estampación, Licenciatura en BBAA, Suficiencia Investigadora en "Procedimientos de grabado de baja toxicidad: collagraph". Con los años fue abandonando el estilo heredado de su padre para centrarse en la investigación sobre el material y la expresión. Alejándose casi por completo del realismo para desarrollar una abstracción basada en el gesto, en lo matérico, en lo expresivo de la composición, el color y la técnica. El resultado es una mezcla fantástica de técnicas y estilos propios del siglo XX que se reelaboran con tendencias propias del ahora: collage, dripping, pintura matérica e informalismo, ecologismo, uso de materiales de reciclaje, etc. Sus referentes artísticos son muy claros, pero no tanto por inspiración sino por haber llegado a resultados parecidos desde planteamientos teóricos/técnicos similares. Saura, Chillida, Tàpies, Guerrero... Brochazo, gota, arena, mancha de color.

Obtuvo la beca “Calvino” de la UE en 2007, exponiendo en Italia, Polonia, Lituania y Granada. Ganador en 2013 del Certamen de Arte Gráfico para Jóvenes creadores de Calcografía Nacional. Participó en la XL edición del Premio Internacional de Arte Gráfico “Carmen Azorena” (Madrid- Islas Canarias), 6th International Printmaking Biennal of Douro (Portugal) entre otros... además de numerosos premios tanto en grabado como en pintura. Resaltar que instituciones de prestigio como la Biblioteca Nacional, ya tienen obras de Juan Jesús entre sus fondos.

Horizontes, técnica mixta.
En las pinturas usa principalmente el gran formato y técnicas clásicas como el temple al huevo y el óleo mezcladas a su vez con pinturas industriales, consiguiendo que los resultados expresivos sean mucho mayores. Se congela la salpicadura de color, la gota que resbala, el gesto que ello encierra. La tabla como soporte proporciona una superficie cálida en la que la pintura puede llenarse de matices gracias el juego mate/brillo, en el que la pincelada no se esconde, es más, se exhibe, dejando constancia en la obra final del proceso creativo. Siendo un todo con ella. En su pintura, como después veremos en los grabados, todo es proceso. Desde el soporte, que él mismo fabrica, hasta la obra final. En ocasiones adhiere elementos ajenos tales como una uralita, que una vez entra a formar parte de la obra, pierde su identidad. La composición equilibrada de todos las partes, las planas y las tridimensionales, nos muestra la pieza como un proceso acabado, pero proceso. Como un instante de movimiento que quedó solidificado para que nosotros lo pudiéramos contemplar. En algunas de estas obras Dueñas Ruíz aún mantiene referencias con la realidad. Si nos fijamos en "Oro Liquido", por ejemplo, podríamos reconocer una vista aérea de cualquier campo de olivos andaluz. De hecho de eso se trata, pero solo echando mano de esa referencia cultural podremos construir una imagen realista de esta pieza.

Uralita, técnica Mixta.

Oro líquido, técnica mixta.
Los títulos, unas veces descriptivos, otras solo sugerentes, únicamente son una pieza más del juego. No pretenden hacernos comprender la obra, no es una obra pensada para filosofar sobre cuestiones sociales o políticas. Es una obra sensitiva que quiere sugerir texturas, trasmitir contrastes, dialogar con las formas, reflexionar sobre las técnicas y sobre la reinterpretación de lo que se hizo antes, no hace mucho, para darle un aire de ahora.

Los grabados siguen una línea muy similar. Utiliza la técnica del collagraph que muchos grabadores defienden con vehemencia. Aunque no es tan usada como pudiera parecer se han escrito importantes estudios como "La cartografía del collagraph", del artista y profesor de la Universidad de Granada, Juan Carlos Ramos Guadix, que no por casualidad, es director de tesis de Dueñas Ruíz.

Tejado, collagraph
El collagraph es una técnica experimental del grabado, aunque se sabe que ya en el siglo XIX hubo grabadores que usaron planchas metálicas a las que le adherían elementos para después estampar como es el caso del grabador alemán Rolf Nesh. El proceso básicamente consistente en elaborar una matriz: plancha de algún material válido para la estampación (cartón, metal, etc), sobre el que se adherirán elementos que puedan ser entintados y estampados. Lo más revolucionario de esta técnica es la sustitución de los materiales que tradicionalmente se han usado para el grabado por otros de muy diversa procedencia y con unos resultados estéticos y técnicos completamente nuevos. Este procedimiento técnico da alas a la imaginación y a la experimentación, ya que el artista debe investigar, ensayo/error, el resultado expresivo y estético que estos nuevos materiales les puede ofrecer, o ser capaz de preverlo, es decir, de imaginarlos. Entre los beneficios de esta técnica está su baja toxicidad. Como sabemos, los grabadores han sufrido a lo largo de la historia serios problemas respiratorios debidos a los ácidos necesarios para la realización de grabados con técnicas más tradicionales. Con el collagraph estos peligros se reducen considerablemente y, además, se abren caminos creativos impensables con técnicas como el aguafuerte o la litografía.

Dueñas Ruíz ha desarrollado la técnica del collagraph, sobre la que continua investigando, aprovechando sus cualidades expresivas, abstractas, de improvisación, y para la que además utiliza solamente materiales reciclados: papeles, corchos, maderas, cartones, etc, por lo que cada pieza es el resultado de horas de experimentación, de pruebas, hasta conseguir el resultado que estéticamente le satisface.

Storm, collagraph.


Storm II, collagraph.
Entre los grabados que forman parte de esta exposición caben resaltar aquellos que han sido premiados en diversos concursos, como "Storm" que fue Mención de Honor del XIII certamen de grabado nacional "José Caballero" o "Storm II" premiado en el Certamen de Arte Gráfico Para Jóvenes Creadores 2013 de Calcografía Nacional. Y es que estos premios fueron más que merecidos: un papel casi esponjoso, entintado y en el que el hueco, esos lugares que quedaron sin tinta, nos muestra un paisaje abstracto. Líneas curvas, manchas que no son manchas sino ausencias, rugosidad, composición. Expresión. También forma parte de esta selección de obras una matriz de collagraph. El "¿cómo?" hecho resultado. El comienzo y el final de la obra en un mismo lugar.


La obra de Dueña Ruíz se puede concretar en una palabra: expresividad. Es materia, es forma, es color, y todas las posibles emociones y sensaciones que, echando mano de nuestras propias vivencias, nos puede transmitir. El sugiere con sus obras. Nosotros construimos el relato que de ellas se desprende.

Este texto forma parte de mi comisariado para la obra de Dueñas Ruíz en Virtual Gallery.


sábado, 30 de marzo de 2013

Capítulo 35. SANTIAGO YDÁÑEZ: "JUEGO Y SILENCIO"

En estos días de Semana Santa, he ido a visitar a mis padres a Úbeda (Jaén). Dando un paseo, al pasar por la puerta del Hospital de Santiago, edificio del siglo XVI ("el renacimiento que mira al sur") que ahora, gestionado por el Ayuntamiento de la ciudad, funciona como centro cultural con auditorio, salas de exposiciones, biblioteca pública, me llevé una grata sorpresa al descubrir que hasta el 31 de marzo, hay una exposición del pintor Santiago Ydáñez.



Recuerdo el primer contacto que tuve con su obra. Siempre me ha gustado coleccionar los carteles que encuentro por la calle y me llaman la atención. Así he conseguido decorar durante años los cientos de pisos de alquiler donde he vivido. En mi primer año de carrera en Granada, encontré un cartel que me gritaba desde lejos. Era un retrato en primerísimo plano, con pinceladas sueltas, en tonos de blanco, negro y gris. Una cara casi desencajada, echada hacia atrás y con la boca completamente abierta, me llamó. Una mueca terrible, un grito a lo Munch aunque la obra en sí no tiene mucho que ver, pero el gesto sordo era el mismo. Me llevé el cartel y aún lo conservo. Al lado decía: "Exposición de Santiago Ydáñez en el Palacio de los Condes de Gabia..". Bah, no tenía ni idea de quién era Santiago y no me importaba mucho, la verdad. En esos momentos aún estaba en el arte clásico, pero esa obra me agarró.

Santiago Ydáñez nació en la provincia de Jaén, aunque vive y trabaja entre Berlín y Granada. Licenciado en BB. AA. por la Universidad de Granada, se ha formado con artistas como Juan Genovés, Nacho Criado o Mitsuo Miura. Es uno de los jóvenes artistas españoles con gran proyección internacional. Sus obras han estado en ferias internacionales como ARCO (me encantó encontrarlo allí), FIAC o MIART. Galerías y museos de todo el mundo ya lo han exhibido y forma parte de colecciones tan importantes como la del Reina Sofía o el CAC Málaga.



Su obra, prácticamente sin salirse del blanco, negro y gris, está compuesta por óleos de gran formato que en su mayor parte, son retratos en primer plano, sea de personas, animales, o esculturas religiosas. También usa el dibujo en formatos más pequeños, y de forma más ocasional.

Podríamos decir que Santiago reinterpreta hitos artísticos como el expresionismo, el romanticismo, el barroco, y además, va más allá. Los llena de miradas. Fondos neutros, calmados, paisajes nevados, solitarios, serenos... que adquieren un sentimiento nostálgico, abandonado. Miradas que se clavan en la tuya sin ningún pudor y te preguntan, te gritan. Es imposible no establecer un diálogo con ellas, y ese es su fuerte. Su pintura exclama, por esa razón es capaz de llegar a tantas personas, a muchos tipos de público. Es emocional y humana. Puede llegar a hacer cortes profundos.



La exposición está ubicada en la primera planta del edificio. En la sala "Pintor Elbo". Para analizarla, lo haré diferenciando los pros y contras que en ella encontré.



PROS:

-El lugar: un monumento histórico con uso cultural situado en el centro de la ciudad. Total accesibilidad, un horario amplio y un espacio agradable.

-Exposición gratuita, por lo que todos pueden disfrutar de ella.

-Música: en la sala sonaba música clásica. Es un acompañamiento perfecto aunque con un "pero". Estaba demasiado alta y eso, en ocasiones, puede llegar a distorsionar la visita, a molestar más que a hacerla amena.

-Un intento estético: La sala, o mejor, las dos salas, ya que es una principal más grande y una sala anexa de dimensiones reducidas, fueron pintadas para la ocasión. La sala principal en un rojo vivo, la sala más pequeña, en negro. En mi opinión es una decisión acertada. Las obras sobre esos fondos resaltaban y daban un efecto muy estético y moderno.

-El catálogo: hay a la venta en la misma sala, un catálogo pequeño, tamaño bloc de notas, con encuadernación impecable, buen papel y buenas reproducciones fotográficas de obras, al increíble precio de 1 euro. Fantástica idea. La aplaudo.



CONTRAS:

-Nulo trabajo de comisariado: cuando vemos exposiciones como ésta, una se da cuenta de lo importante que es una buena labor de comisariado. Las obras estaban divididas según la sala: óleos y acrílicos de gran formato en la sala principal. Pequeño formato, en su mayoría dibujos, en la sala pequeña. No habían establecido ningún tipo de diálogo entre las obras, no seguían un criterio para su colocación, ni siquiera por tipología (retratos con retratos, paisajes con paisajes...). Parecía que la única razón para su ubicación era que la pared tuviera las dimensiones más adaptas a cada obra. Nada más. Las fotos que acompañan este artículo son todas las obras que componen la exposición (24) y en el orden en que las encontrabas. Así os podréis hacer una idea.

-Ninguna información sobre la obra o el autor: ni un texto de pared introductorio, ni un folleto de mano, nada que nos hiciera adentrarnos en lo que íbamos a ver. Nada. Me parece uno de los grandes fallos de la muestra.

-El catálogo: como ya sabéis, aplaudo la idea del catálogo de bolsillo a 1 euro, ahora bien, comprarlo era la única opción si querías alguna información. Creo que, aún siendo económico, hay que informar en sala, ya sea porque puede haber gente que no quiera adquirirlo, o bien porque, habiéndolo adquirido, no quieras pararte a leerlo en ese momento. Por otro lado, y una vez leído, el catálogo me dejó bastante asombrada. Dos textos. Uno digamos, protocolario, eso es normal y lógico, pero el otro,  ese que se supone debe hablarte de la exposición y hacértela entender, a mi parecer, divaga. Muchas citas, mucha filosofía, y poca comunicación. También incluye un CV del autor. Muchos datos que, verdaderamente, no aportan mucho. Mejor un pequeño CV literario que nos haga saber de su importancia y que nos hable del porqué de su obra. Las reproducciones fotográficas que contiene son buenas y se agradecen pero, no están todas las obras de la exposición, es más, casi todas las obras no están en la exposición. El catálogo al final, aunque bonito y bien hecho en su concepción física, en lo comunicativo, bastante mejorable.

-Las cartelas: colocadas a derecha o izquierda, sin razón aparente. El papel mal pegado, con burbujas. En ellas se podía leer la técnica, las medidas y la fecha. Ninguna referencia al título o a la ausencia de él. También, aunque sea ponerse tiquismiquis, en la cartela podrían haber aportado un par de frases describiendo la obra, o una breve explicación, un gancho que nos aportara información verdaderamente significativa. Pero bien, este tipo de cartelas son difíciles de encontrar todavía en la mayoría de los museos e instituciones, así que bueno, era sólo una idea.



Como dijo la museóloga Paquita Hernández en las clases del máster que cursé: "Cuando se es museólogo no vuelves a disfrutar de una exposición al 100%. Te conviertes en un analista de cada detalle. Ves todos los fallos y aciertos". Le tengo que dar la razón. Me pasa continuamente. En ocasiones odio ser museóloga tanto como lo amo.

Desde aquí animo a los ayuntamientos y demás administraciones que difunden arte y promueven exposiciones, a colaborar con museólogos y comisarios. Además de dar voz a estos profesionales jóvenes y emergentes, los resultados serán mucho más satisfactorios. El coste de la producción no se elevará demasiado (nada incluso) y darán una oportunidad a personas muy preparadas y con buenas ideas.

Ni mis fotos ni la cámara de mi teléfono, son buenas. Espero que sepáis disculparme.