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miércoles, 16 de marzo de 2016

Capítulo 78. DAZ DISLEY Y LA MÍMESIS TECNOLÓGICA.

Es de todos sabido el largo camino que ha hecho el arte cogido de la mano de la naturaleza. La mímesis, la copia de la naturaleza, ha sido prácticamente hasta finales del siglo XIX, el gran tema central del arte occidental. Y no es de extrañar ya que el artista nos ha querido transmitir su visión del mundo, con más o menos libertad según el caso, inspirándose para ello en lo que le rodeaba y realizando su propia interpretación más o menos simbólica, profunda, alejada de lo real o cercana al modelo.

Ya entrados en el siglo XXI, cuando contamos con herramientas tecnológicas de tercera generación, el arte, que muchos critican por alejado del natural, en mi opinión, no ha ido ni mucho menos tan lejos en muchos casos. Los formatos son distintos, las luchas son las mismas: el hombre, su manera de estar en el mundo (la sociedad) y la naturaleza (como contexto).

Daz Disley, no es artista, o él dice no considerarse así, pero sus preocupaciones encuentran una salida para hacerse visibles, para comunicar, en formas creativas y propiamente artísticas. Llegado desde el mundo de la música, en su mente lo visual es en gran medida otra de las vías por la que las preguntas que se plantea a diario encuentran forma, se hacen explícitas. Por esta razón, lo visual no tiene que ser de un modo determinado: usa fotografía, vídeo y música, por el momento, pero su búsqueda en formatos y herramientas no ha acabado aquí. Lo digital es su lenguaje sin que ello lo aleje de la naturaleza como demuestran sus obras. Para Daz el arte, su arte, es únicamente un canal por el que materializar sus preguntas, es por este motivo que la forma pierde importancia frente al contenido: lo importante es investigar para hallar el camino que le lleve a la respuesta que está buscando. El modo más idóneo para presentar aquello que le preocupa.



En sus fotografías los motivos oscilan, van y vuelven. Del retrato a la abstracción. Del natural a la transposición a formas puras o a su disolución en manchas de color, en movimiento, música insinuada. Imágenes que bailan y nos ofrecen desde una experiencia bella formalmente, a una crítica política y social en la que reivindica su visión del mundo.

En la serie "Euro Witch, Pop Bitch..." la modelo, vestida con los colores de la bandera de la Unión Europea, juega de forma agresiva con un globo que también simula la bandera. Su actitud nos revela el desprecio por esta realidad política. El aspecto desaliñado, dejado, hostil, nos hace preguntarnos ¿es esta la Europa en la que vivo? ¿Es el lugar en el que quiero estar? La respuesta de Daz es clara. A través de la burla nos enseña una realidad que le preocupa, le disgusta y que usando esta serie fotográfica, consigue calmar en cierta forma. Usa la ironía como terapia contra el hastío.



En las series Pea Soup and Polo Mints y Woodland, retoma una fotografía más clásica, aunque no en sentido estricto. Para ello, se traslada a parajes naturales evocadores, misteriosos, que nos ofrecen imágenes de gran belleza pero nos dejan cierta sensación de desazón. Hay en estas fotografías un aire frío, una atmósfera nostálgica y solitaria que atrae e hipnotiza. Hace que queramos saber más.

En la primera, animales en pequeños grupos o en solitario, son captados con gran delicadeza. Objetos de uso cotidiano son abandonados, o están allí, esperando. No sabemos cuándo se olvidaron de ellos ni cuánto tiempo les queda por permanecer descolocados, sin uso. Este sabor algo angustioso, la incertidumbre que desprenden estas imágenes, amplía su belleza. Consigue que sigamos mirándolas esperando un desenlace que no llegará. Son una historia que se quedó congelada en un punto y a la que nosotros llegamos como invitados. Podemos observar pero no intervenir.



En Woodland, Daz nos ofrece ese viaje de ida y vuelta que ya os comentaba al principio. Fotografiando el detalle de los árboles, matorrales y plantas de un bosque, conseguimos ir de lo particular a lo general: de la naturaleza, esa naturaleza (con nombre y apellidos pero que desconocemos), a formas básicas como líneas verticales, círculos, diagonales. Realiza un ejercicio de la abstracción más pura aunque abandonando el proceso un poco antes de perder de vista absolutamente la conexión con la realidad.



En la serie Velocity, sin embargo, muchas de las fotografías sí que finalmente nos sumergen en las líneas, manchas de color, de luz. Realizadas dentro de un coche en movimiento, solo necesita jugar con el tiempo de exposición para conseguir resultados tan sugerentes. Obras envueltas en irrealidad esponjosa. En ensoñación.



En sus vídeos "Blooms", Daz ha grabado y fotografiado diferentes tipos de flores para después generar una serie de imágenes en 3D que descomponen la figura convirtiéndola en motas de luz y brochazos de color en suspensión en un espacio neutro, mágico, desprovisto de gravedad, donde la flor que ya no es flor, puede moverse y crear formas nuevas que no se parecen a su realidad anterior. La serie Blooms viene a demostrar, como ya lo hizo antes Kandinsky, que el arte abstracto, o mucho de él, tiene la naturaleza como modelo. Que lo que nos rodea no es más que construcciones azarosas pero precisas de formas puras, simples. Y que nuestra percepción depende en mucho de nuestra subjetividad y nuestra capacidad de mirar con ojos distintos. Armarnos con una mirada abierta para que lo no concreto, real, no nos aturda sino que nos haga imaginar un espacio y un tiempo diferentes.




En la última de sus salas, llamada "Vídeo Works" la figura humana vuelve a tomar protagonismo. Entornos abandonados, edificios que se desvanecen y transmutan en formas que danzan, naturaleza que se desdibuja... Todo ello para que la bailarina Fenia Kotsopoulou, su pareja, y algún actor más coreografíen unas pieza que, lejos de proporcionar solamente calma, nos obligan a mirar en nuestro interior y encontrarnos con nuestras propias preguntas. Con nuestros miedos y soledades. También nos incitan a observar a nuestro alrededor y cuestionar la verdad de lo que vemos. Nos puede ayudar a preguntarnos por aquel que tienes al lado. De nuevo, como en sus fotografías, nos atrae y deja la pregunta abierta. El qué ha pasado o qué pasará, sin resolver.



Daz resuelve por medios creativos digitales, cuestiones muy humanas y comunes. Se pregunta por el mundo queriendo hacernos partícipes de sus preocupaciones. Buscando la mejor forma, la más bella, de presentárnoslas. Porque aún en el siglo XXI hay preguntas que siguen abiertas. Porque hay cuestiones que seguramente no encontrarán una respuesta válida para todos y en cada momento. Porque el arte sigue estando conectado a (nuestra, la) naturaleza.


Todas las imágenes son propiedad de Daz Disley.

martes, 19 de mayo de 2015

Capítulo 73. (READY) MEDIA: LA EXPOSICIÓN DE LECTURAS INFINITAS

"El arte, pues, contra la vida. Contra esa forma domesticada de vida que repugna en su insuficiencia, en su escisión. Es decir: el arte a favor de la vida, más allá de su separación: incluso contra el propio arte, como separado de la vida. El arte, entonces, como verdadero dispositivo político, antropológico -el arte como función teológica."

José Luis Brea, Los ÚltimosDías.

No son tantas las instituciones dedicadas al arte (ni a otra cosa) que tengan entre sus principios releer su colección, el patrimonio que custodian, desde una perspectiva crítica y abierta. Laboratorio Arte Alameda es una institución mexicana que desde hace más de diez años está encargada de gestionar, difundir y criticar, un gran archivo audiovisual que recoge una muestra completísima del arte que trabaja con nuevos medios en México.

Imagen: LABoral
Desde este punto nace (Ready) Media. Con la intención de estudiar estos fondos y de articular diferentes miradas en torno a la colección, desde LAA invitaron a diferentes personas a realizar una investigación-comisariado que diera unas pautas de interpretación de dichas obras. A los comisarios, que tienen un perfil variado (artistas, investigadores, historiadores), se les invitó a hacer arqueología de un tipo de arte con apenas medio siglo de historia (¿es posible hacer arqueología de lo contemporáneo? Yo creo que sí), pero lejos de esperar unos resultados "enciclopédicos" que compartimentaran la producción de arte y nuevos medios en México, la premisa fue establecer un discurso abierto, posible, probable. Sobre todo, cuestionable.





La exposición (Ready) Media, que ya fue presentada en el LAA en 2010, es pues una exposición con un comisariado coral, que nos propone hacer diferentes recorridos por una serie de obras que tienen algunos puntos en común y millones de diferencias. Los comisarios/investigadores que han intervenido son: Juan Pablo Anaya y Gabriela Méndez, Jesse Lerner, Grace Quintanilla, Liliana Quintero, Manuel Rocha Iturbide e Israel Martínez, Bruno Varela, Erandy Vergara, David Wood y las propias directoras del proyecto en Laboratorio de Arte Alameda, Karla Jasso y Tania Aedo. Todos ellos coordinados por el artista y curador, Gustavo Romano.

Los puntos en común que se pueden trazar entre estas más de 23 horas de contenido audiovisual generado por más de 200 artistas, son variados y van desde lo objetivo y técnico, como usar una tecnología vintage para desligarse de las prácticas globales (¿capitalistas?), situándose así en un punto de resistencia ante la novedad técnica, hasta el muy destacable peso de lo estético-político en el contenido de las obras. Piezas que se sitúan en el lado punk, mínimal, conceptual, controvertido, de la creación artística. Que no quieren agradar sino criticar, dar una visión subjetiva del mundo, lanzar preguntas, plantear hipótesis posibles o provocar reflexiones sobre la sociedad en que se generan. Una sociedad, la de México, que es riquísima culturalmente y que mezcla en ella influencias y paradojas desde lo político a lo antropológico. Que cuenta con grandes hitos como el arte prehispánico o el barroco, que en lo contemporáneo quedan patentes sirviendo, en algunos casos, como reivindicación identitaria y diferenciadora. El arte contra la vida. El arte a favor de la vida, como decía José Luis Brea.




Cuestionarse qué y cómo es el arte digital/tecnológico en México es una de las motivaciones de esta exposición, pero va más allá haciéndose preguntas universales que se pueden aplicar para el arte de cualquier lugar: ¿qué hay de "nuevo" en los nuevos medios aplicados al arte? ¿dónde está la novedad en el uso de ciertos lenguajes o dónde la ausencia de ellos es la novedad misma? ¿qué significa comisariar (curar) arte tecnológico hoy y qué cambios se deberían abordar en esta actividad?

Preguntarse sobre el comisariado no solo me parece adecuado, también muy necesario. Citando a Gustavo Romano en respuesta a una pregunta que le hice en la #LABentrevista del pasado 14 de abril: "En una era post internet todo tipo de comisariado debe ser revisado". En mi opinión, desde hace años venimos viviendo un auge de esta actividad que, si bien su máxima importancia se encuentra en el papel mediador en la transmisión de conceptos, teorías, contenidos entre la obra y el público, debe profundizar y no quedarse en ese primer nivel. El comisariado debe aportar, generar riqueza, valor, en una exposición. Un comisario dedicado al arte contemporáneo debería abordar los ámbitos de conflicto, los lugares en los que las propuestas artísticas dejan de ser planas, únicamente agradables, para motivar una visión crítica de la realidad. No adormentada.

(Ready) Media está dividida en siete bloques comisariales:

-Desbordamientos. Mecanicidad yobsolescencia en el arte y tecnologías actuales: bloque a cargo de Gabriela Méndez y Juan Pablo Anaya, que plantea el uso crítico de la tecnología en las obras del LAA. Detectar dónde está la novedad y la subversión en la utilización de esta tecnología, consiguiendo que lo técnico se convierta en un elemento de desbordamiento, de significado.

-Over Voice I: bloque comisariado por Tania Aedo y Karla Jasso que nos ofrece entrevistas y documentos sobre los artistas que forman parte del archivo, acercándose mucho al vídeo-ensayo. Es una investigación sobre los creadores que, a su vez, nos da pistas sobre las obras y nos ayuda encontrar los huecos en los discursos teóricos/curatoriales/históricos y sus aciertos.

-Música experimental, arte, poesía yexperimentación sonora en México: bloque desarrollado por Manuel Rocha Iturbide e Israel Martínez. El arte sonoro y la música electrónica tienen una gran presencia en el arte mexicano actual, y es por ello, que han realizado una labor de organización de las diferentes subdisciplinas que existen dentro de las obras del archivo, una revisión histórica que explique la dificultad para encuadrar el arte sonoro dentro de las categorías teóricas existentes.



-Audiovisual experimental contemporáneoen México: David Wood ha querido dar una visión del panorama artístico audiovisual mexicano que se gesta desde los márgenes, contracultural a nivel formal.

-Familiar memorable: Grace Quintanilla ha fijado su mirada en los artistas llamados "nativos digitales" para establecer una serie de parámetros y puntos en común en su producción artística. La idea en torno a la que gira este bloque es la exploración de "espacio(s)" de aparente tensión entre lo familiar y lo memorable. Son obras que eligen la tecnología como medio para transmitir una temática que no es nueva sino recurrente en el arte contemporáneo: migración, vigilancia, identidad, lo público y lo privado, lo doméstico o el cuerpo.

-Cine povera: Jesse Lerner se centra en las obras de los últimos años que han usado la tecnología de forma casera y artesanal, pero que no por ello dejan de tener un contenido político o social.

-Apuntes sobre una revisión decuradurías de vídeo: Por Erandy Vergara. En este bloque se reflexiona sobre comisariado en sí mismo y cómo ha sido prácticamente la única guía que generado documentación e historiografía sobre la práctica artística del vídeo en México. Esta instigación se pregunta por la relación entre la producción artística y la práctica curatorial, desarrollándose a través de tres conceptos: evento, documento y memoria.

(Ready) Media es una exposición que sugiere un orden en el rompecabezas del videoarte mexicano pero lanzando preguntas siempre abiertas, ampliables, reformulables. El visitante es parte activa. Es un juego de observación/deducción en el que nosotros podemos tomar una parte o el todo. Construir nuestro propio discursos atendiendo a motivaciones diversas, subjetivas u objetivas. Se ha divido en dos presentaciones para poder dar cabida a la mayor cantidad de obras posible, siempre atendiendo a los siete bloques comisariales ya establecidos: 15 de abril a 12 julio y de 15 de julio a 25 de octubre.

También puedes leer este artículo en la web de LABoral. En #LABlog.


viernes, 14 de marzo de 2014

Capítulo 53. ARTE DIGITAL Y UN CAFÉ.

Este año se ha celebrado la III edición del encuentro "Arte y Un Café". Si sois seguidores del blog ya sabréis en qué consiste y si no, os lo explico inmediatamente: Arte y Un Café es un encuentro on y off-line de profesionales del mundo del arte y todo aquel que esté interesado, en el que se tratan temas que están de relevancia, planteando problemáticas y dando respuestas a través de la discusión y el debate. Este año, los días 20 y 21 de febrero, con sede en La Trasera de la Facultad de BB. AA. de la Universidad Complutense de Madrid y Fundación Telefónica, se dialogó en torno a las problemáticas y características del arte digital además de las formas en que el arte se mueve en red, o arte en digital. 

Alrededor de un mes antes, Nuría García, directora del evento, se puso en contacto conmigo para ofrecerme ser la moderadora de una de las mesas redondas, la que se llevaría a cabo en La Trasera. Desde el primer momento comprendí que era una responsabilidad que exigiría de mí horas de trabajo: búsqueda de información, obras, artistas, historia... Mi contacto con el arte digital no es que fuera escaso, pero desde luego, no soy una especialista. Un mes más tarde ya estaba lista para enfrentarme a esa labor, y sobre todo, había disfrutado muchísimo.





Hablar sobre arte digital es bastante difícil pues, aunque no lo parezca, es bastante desconocido. Los primeros ejemplos de esta tipología artística se dan no muy lejanos en el tiempo, en torno a los años 60. lgunos de los artistas pioneros en este campo fueron Nam June Paik, Nicolas Schoffer, Ben Laposky o Eusebio Sempere en España. Los primeros ejemplos podemos encuadrarlos dentro del "Computer Art, que se basa en el uso de algoritmos para la creación de arte mediante computadoras a fin de lograr la interacción entre observador y obra y la autogeneración de esta" (1).

Tras estas primeras experimentaciones, el arte digital ha ido evolucionando por muy distintas vías y derivando en una cantidad ingente de tipologías que abarcan desde el uso de las redes sociales, la biología, los robots, la realidad virtual, etc.

Es por ello que, La definición de arte digital plantea en sí misma cierta ambigüedad pues, si bien es verdad que podríamos entender que cualquier manifestación artística realizada con un ordenador pudiera considerarse digital, el hecho es que el arte digital debe usar los lenguajes propios digitales. Lo digital debe ser no solo un soporte o un procedimiento, sino también, un fin. El arte es digital cuando su existencia no podría darse en lo analógico. Esto, que puede resultar obvio, no lo es tanto y en Arte y Un Café, pudimos comprobarlo. ¿Una obra es digital cuando en su proceso de elaboración utiliza un ordenador pero que en el resultado es concebida como una obra analógica? Mi respuesta es no. Según Berenguer, las características del medio digital que afectan al arte son: la espacialización, la ingravidez y la interactividad (2).




Eduardo Kac, Alba, 2000

En estos momentos, cuando ya tenemos unos 50 años de perspectiva para valorar las obras digitales producidas, se nos plantean diferentes problemáticas. Una de ellas, la conservación como uno de los grandes retos. La unión de arte, tecnología y ciencia hace que no solo las instituciones, sino también los artistas, deban plantearse nuevos modos de hacer. Consideraciones como la mutabilidad para la preservación, el archivo o el documento toman gran relevancia en estas manifestaciones artísticas. Hay una necesidad urgente de incorporar a personas con formación en ingeniería, informática o biología dentro de los equipos de conservación y restauración que las instituciones que se dedican a este tipo de obra, tienen.

El arte digital propone un cambio de modelo: nace un nuevo concepto de artista (anónimo, múltiple, co-creador). Un artista que ya no está solamente o necesariamente formado en BB. AA. sino que además es ingeniero, científico, etc, e incluso, el artista puede necesitar de un equipo que le ayude a la realización de la obra. Esto tampoco debe sorprendernos pues es una práctica que ya se implantó en el barroco. De nuevo, y tras muchos años de alejamiento entre materias de estudio y práctica, arte y ciencia vuelven a unirse, necesitarse y retroalimentarse. Del mismo modo que ocurría en el renacimiento, los artistas-científicos son los nuevos Leonardos; un nuevo concepto de espectador donde prima la experiencia, la interacción y no solo la contemplación. El espectador muy frecuentemente pasa a ser co-creador; un nuevo tipo de mercado pues las obras digitales no siempre son objetos. Una de las grandes quejas de los artistas digitales sigue siendo la dificultad para la venta. Si para un artista tradicional ganarse la vida con su arte es difícil, para uno digital aún más porque el mercado aún está barajando las posibilidades de adaptación; un nuevo concepto de exposición, de muestra, ya que en muchas ocasiones este arte ya solo se entiende para ser visto en la pantalla del ordenador y éste puede encontrarse en cualquier lugar, no necesariamente, en una sala de exposición; un nuevo tipo de licencias de autoría que significativamente son la resistencia a los jefes de la red y los productos informáticos. A través de licencias libres, la obra puede mutar, y al hacerlo, conservarse, además de quedar liberada de la obsolescencia que impone el mercado de productos informáticos. 


Estos cambios hacen necesario el seguir reflexionando sobre las vías en las que canalizar esta producción artística, de manera que su gestión se realice de forma eficaz. El ojo debe seguir formándose como ha hecho siempre pero en este caso, más si cabe, debe desprenderse de ataduras y prejuicios, buscando la experimentación de sensaciones y la participación de forma activa como base para acercarse a unas obras que piden mucho más de nosotros. Nos exigen respuestas.

Sigo sin poder considerarme experta pero ahora puedo decir que me he convertido en una auténtica apasionada.

Notas:

(1). Alsina, Pau. "Humanismo 2.0: Arte, ciencia, tecnología y sociedad". Ed. UOC, Barcelona, 2007.
(2). Bellido Gant, Maria Luísa. "Museos y arte digital". mus-A. Revista de los museos de Andalucía. Ed. Consejería de Cultura, Junta de Andalucía, Dirección General de Museos. Año III, nº 05, junio 2005, pp. 31-34.