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miércoles, 16 de marzo de 2016

Capítulo 78. DAZ DISLEY Y LA MÍMESIS TECNOLÓGICA.

Es de todos sabido el largo camino que ha hecho el arte cogido de la mano de la naturaleza. La mímesis, la copia de la naturaleza, ha sido prácticamente hasta finales del siglo XIX, el gran tema central del arte occidental. Y no es de extrañar ya que el artista nos ha querido transmitir su visión del mundo, con más o menos libertad según el caso, inspirándose para ello en lo que le rodeaba y realizando su propia interpretación más o menos simbólica, profunda, alejada de lo real o cercana al modelo.

Ya entrados en el siglo XXI, cuando contamos con herramientas tecnológicas de tercera generación, el arte, que muchos critican por alejado del natural, en mi opinión, no ha ido ni mucho menos tan lejos en muchos casos. Los formatos son distintos, las luchas son las mismas: el hombre, su manera de estar en el mundo (la sociedad) y la naturaleza (como contexto).

Daz Disley, no es artista, o él dice no considerarse así, pero sus preocupaciones encuentran una salida para hacerse visibles, para comunicar, en formas creativas y propiamente artísticas. Llegado desde el mundo de la música, en su mente lo visual es en gran medida otra de las vías por la que las preguntas que se plantea a diario encuentran forma, se hacen explícitas. Por esta razón, lo visual no tiene que ser de un modo determinado: usa fotografía, vídeo y música, por el momento, pero su búsqueda en formatos y herramientas no ha acabado aquí. Lo digital es su lenguaje sin que ello lo aleje de la naturaleza como demuestran sus obras. Para Daz el arte, su arte, es únicamente un canal por el que materializar sus preguntas, es por este motivo que la forma pierde importancia frente al contenido: lo importante es investigar para hallar el camino que le lleve a la respuesta que está buscando. El modo más idóneo para presentar aquello que le preocupa.



En sus fotografías los motivos oscilan, van y vuelven. Del retrato a la abstracción. Del natural a la transposición a formas puras o a su disolución en manchas de color, en movimiento, música insinuada. Imágenes que bailan y nos ofrecen desde una experiencia bella formalmente, a una crítica política y social en la que reivindica su visión del mundo.

En la serie "Euro Witch, Pop Bitch..." la modelo, vestida con los colores de la bandera de la Unión Europea, juega de forma agresiva con un globo que también simula la bandera. Su actitud nos revela el desprecio por esta realidad política. El aspecto desaliñado, dejado, hostil, nos hace preguntarnos ¿es esta la Europa en la que vivo? ¿Es el lugar en el que quiero estar? La respuesta de Daz es clara. A través de la burla nos enseña una realidad que le preocupa, le disgusta y que usando esta serie fotográfica, consigue calmar en cierta forma. Usa la ironía como terapia contra el hastío.



En las series Pea Soup and Polo Mints y Woodland, retoma una fotografía más clásica, aunque no en sentido estricto. Para ello, se traslada a parajes naturales evocadores, misteriosos, que nos ofrecen imágenes de gran belleza pero nos dejan cierta sensación de desazón. Hay en estas fotografías un aire frío, una atmósfera nostálgica y solitaria que atrae e hipnotiza. Hace que queramos saber más.

En la primera, animales en pequeños grupos o en solitario, son captados con gran delicadeza. Objetos de uso cotidiano son abandonados, o están allí, esperando. No sabemos cuándo se olvidaron de ellos ni cuánto tiempo les queda por permanecer descolocados, sin uso. Este sabor algo angustioso, la incertidumbre que desprenden estas imágenes, amplía su belleza. Consigue que sigamos mirándolas esperando un desenlace que no llegará. Son una historia que se quedó congelada en un punto y a la que nosotros llegamos como invitados. Podemos observar pero no intervenir.



En Woodland, Daz nos ofrece ese viaje de ida y vuelta que ya os comentaba al principio. Fotografiando el detalle de los árboles, matorrales y plantas de un bosque, conseguimos ir de lo particular a lo general: de la naturaleza, esa naturaleza (con nombre y apellidos pero que desconocemos), a formas básicas como líneas verticales, círculos, diagonales. Realiza un ejercicio de la abstracción más pura aunque abandonando el proceso un poco antes de perder de vista absolutamente la conexión con la realidad.



En la serie Velocity, sin embargo, muchas de las fotografías sí que finalmente nos sumergen en las líneas, manchas de color, de luz. Realizadas dentro de un coche en movimiento, solo necesita jugar con el tiempo de exposición para conseguir resultados tan sugerentes. Obras envueltas en irrealidad esponjosa. En ensoñación.



En sus vídeos "Blooms", Daz ha grabado y fotografiado diferentes tipos de flores para después generar una serie de imágenes en 3D que descomponen la figura convirtiéndola en motas de luz y brochazos de color en suspensión en un espacio neutro, mágico, desprovisto de gravedad, donde la flor que ya no es flor, puede moverse y crear formas nuevas que no se parecen a su realidad anterior. La serie Blooms viene a demostrar, como ya lo hizo antes Kandinsky, que el arte abstracto, o mucho de él, tiene la naturaleza como modelo. Que lo que nos rodea no es más que construcciones azarosas pero precisas de formas puras, simples. Y que nuestra percepción depende en mucho de nuestra subjetividad y nuestra capacidad de mirar con ojos distintos. Armarnos con una mirada abierta para que lo no concreto, real, no nos aturda sino que nos haga imaginar un espacio y un tiempo diferentes.




En la última de sus salas, llamada "Vídeo Works" la figura humana vuelve a tomar protagonismo. Entornos abandonados, edificios que se desvanecen y transmutan en formas que danzan, naturaleza que se desdibuja... Todo ello para que la bailarina Fenia Kotsopoulou, su pareja, y algún actor más coreografíen unas pieza que, lejos de proporcionar solamente calma, nos obligan a mirar en nuestro interior y encontrarnos con nuestras propias preguntas. Con nuestros miedos y soledades. También nos incitan a observar a nuestro alrededor y cuestionar la verdad de lo que vemos. Nos puede ayudar a preguntarnos por aquel que tienes al lado. De nuevo, como en sus fotografías, nos atrae y deja la pregunta abierta. El qué ha pasado o qué pasará, sin resolver.



Daz resuelve por medios creativos digitales, cuestiones muy humanas y comunes. Se pregunta por el mundo queriendo hacernos partícipes de sus preocupaciones. Buscando la mejor forma, la más bella, de presentárnoslas. Porque aún en el siglo XXI hay preguntas que siguen abiertas. Porque hay cuestiones que seguramente no encontrarán una respuesta válida para todos y en cada momento. Porque el arte sigue estando conectado a (nuestra, la) naturaleza.


Todas las imágenes son propiedad de Daz Disley.

sábado, 7 de marzo de 2015

Capítulo 68. CUATRO MIRADAS DE UNA MISMA HISTORIA: FERIAS Y BLOGGERS #PostEncadenados.

Cuatro blogs amigos (Contemporaneidades de Emma Trinidad, Cultura Suicida de Diana Guijarro, Why on White de Julio Muncio y este que leéis), unimos miradas y esfuerzos para contaros cómo vivimos "la semana del arte en Madrid". Recojo el relevo de Julio y os cuento mis reflexiones personales a continuación. La segunda visión de esta semana loca en estas letras: 

No hace demasiado que acudo cada año a la semana de las ferias. Deben ser unos 5 años, más o menos, pero ya me ha dado tiempo a notar ciertos cambios, ciertas tendencias. La verdad es que no soy experta en mercado de arte aunque pertenece a mi mundo y me interesa. Todos sabéis que lo mío son los museos donde la perspectiva, aunque sólo contemplemos la forma en la que se organiza una exposición, es muy diferente. Quiero decir con ello que mi visión es personal, profesional (por ser gestión y difusión del arte contemporáneo), pero no experta.

En los últimos años ha habido una proliferación de ferias de arte (algunas, en mi opinión, no entrarían en esta categoría por falta de calidad) que me sorprende muchísimo. Ferias que con el pretexto del arte emergente consiguen poner a las obras y galerías el cartelito de low cost. Eso sí, normalmente el adjetivo "low" no irá acompañando a los intermediarios: hoteles (por ejemplo) y gestores. Es una moda, parece ser que cada capital de provincia debe contar con su propia feria. Yo, desde la ingenuidad, me pregunto: ¿es necesario esto? ¿hay mercado para tanto mercado (o mercadillo)?

ARCO Madrid 2015
A la sombra de la feria más importante del país, ARCO, también ha ocurrido algo semejante pero todo indica que algunas de ellas (Just Mad, que traía propuestas muy interesantes y accesibles gustándome especialmente las galerías que representaban al país invitado, Colombia, o ArtMadrid Fair) ya se han consolidado y cuentan con un público fiel que va con la clara intención de comprar. Esto puede parecer algo obvio, pero quizá no lo es tanto: ¿cuántos, de los más de 100.000 visitantes que ha tenido ARCO, compraron?

Me quedé con muchas ganas de visitar Casa Leibniz porque es un proyecto que me parece muy interesante: una exposición contemplativa para un tiempo nuevo; porque había obras de buenos artistas amigos como Antonio Fernández Alvira, y textos de grandes profesionales como Vila-Matas o Estrella de Diego. Es una de mis espinitas clavadas de este año pero apenas dos días no dan para más. Espero que se repita.

No os voy a engañar, a mí ir a las ferias me gusta. Como imaginaréis, ni tengo dinero para comprar, ni formo parte de exquisitos grupos. Normalmente, ni sé qué cara tienen la mayoría de los artistas, ni mis favoritos, así que me puedo cruzar con el mismísimo Hirst que no me daría cuenta. Supongo que el despiste es parte de mi encanto (...).

Lejos de todo esto, cuando voy a alguna feria lo primero que me interesa es ver obra, conocer nuevas propuestas curatoriales, charlar con personas del ámbito que puedan enseñarme, aprender de ellos, observar a la gente, las actitudes, y mantenerme al margen. No soy muy de "postureo". El estrictamente necesario, no más, por favor.

Este año en ARCO me he sentido cómoda. No tan perro verde como años anteriores. Supongo que será porque ya no lo encuentro un lugar tan ajeno, pero sobre todo, siento que el motivo principal es que el arte que había este año, era un arte amable. Muy pocas cosas saltaban a la vista. Con ello, el recorrido se hizo mucho más complicado. Había que ir mirando atentamente para no perderse esa pieza que no se te quitaría de la cabeza una vez todo hubiera pasado. Poco arte político y social, o mejor dicho, menos evidente; poquísima videocreación; poca instalación, o quizá, instalaciones menos engorrosas, más comprables (?); bastantes piezas (de Daniel Canogar, Helena Almeida, etc) vistas en repetidas ocasiones en la misma feria, en el mismo stand, que puede ser hasta cierto punto normal, pero si hasta a mí me pareció cansado...

Como la primera vez que fui a la feria, pasé por ADN. Una de mis galerías preferidas por llevar a artistas comprometidos política y socialmente: Mireia Sallarès, Núria Güell o Eugenio Merino.

Eugenio Merino en ADN.
Elvira González nos proponía nombres consagrados entre los que destaco (mi adorado) Olafur Oliasson.

La Deweer Gallery nos trajo al artista español Enrique Marty, con esas esculturas que sobrecogen, que ejercen esa atracción extraña que hace que quieras huir y permanecer al mismo tiempo. La crueldad y la crítica social como elementos propiamente humanos están presentes en su obra.


Enrique Marty en Deweer Gallery
El stand de la galería italiana Studio Trisorio me gustó. Era limpio, con obras sutiles, delicadas, que transmitían calma... Ahora mientras escribo, me doy cuenta de que es una de las mejores muestras de lo que argumentaba al principio: es un arte amable.


Fabrizio Corneli en Studio Trisorio
En Travesía Cuatro me llamó mucho la atención la obra de Asunción Molinos Gordo, con un técnica más bien artesanal (cerámica) pero cargada de contenido ideológico "Hambre. Un objeto hecho por el hombre".


Asunción Molinos Gordo en Travesía Cuatro
Por supuesto pasé por Juana de Aizpuru que, sin lugar a dudas, fue uno de los stands que más me gustó. Obras de Alicia Framis, Cristina Lucas o Yasumasa Morimura. Combinó una gran presencia femenina, española, comprometida, con grandes nombres internacionales. Una gran propuesta la de este año.

Cristina Lucas en Juana de Aizpuru
Alicia Framis en Juana de Aizpuru
La Galería Horrach Moya seguro que ha sido una de las más fotografiadas: Joana Vasconcelos, Jorge Mayet (con obras que ya había visto en años anteriores pero que me encantan) o Sylvie Fleury con sus neones de crítica y autocrítica sobre sociedad consumista.


Jorge Mayet en Horrach Moya
El gesto exagerado y el desnudo sin filtros de Esther Ferrer mientras vomita cientos de monedas, nos daba la bienvenida al stand de la galería Altxerri, que traía un monográfico sobre esta artista a la que tanto admiro, y la mayoría de vosotros también.

Esther Ferrer en Altxerri
De Rolf Art Gallery me atrapó la fotografía en blanco y negro de Adriana Lestido, que presentaba mujeres en diferentes situaciones de marginación.

Adriana Lestido en Rolf Art Gallery
La galería de Michael Zink siempre trae buena pintura. En este caso las poderosas imágenes de Rinus Van de Velde, en grandes formatos en blanco y negro, me fascinaron. Me habría llevado a casa uno de ellos sin pensarlo.


Rinus Van de Velde en Gallery Zink
Mi repaso acaba en Colombia, que como sabéis, fue el país invitado. Las propuestas artísticas colombianas me parecen realmente interesantes. Un arte sentido, crítico, que mezcla tradiciones ancestrales con modernidad absoluta... Tengo que seguir profundizando en el arte colombiano porque me parece apasionante.

Resaltaré la propuesta de la galería Valenzuela Klenner. Sí, cierto es que allí sufrí un flechazo, pero la razón principal es que las obras de Liliana Angulo y Edwin Sánchez me resultan muy atractivas. Fotografía, instalación, vídeo y carteles que consiguen obras estéticas, políticas y armónicas.


Edwin Sánchez en Valenzuela Klenner
Mi visita a ARCO, a pesar de ocuparme todo el día, se quedó corta. Me faltó tiempo para pasar por la galería El Museo de Bogotá, ver la obra de Juan Francisco Casas, y como no, la tan comentada obra de Jorge Magyaroff. Eso sí, el vaso de agua de Wilfredo Prieto sí que lo vi. Un vaso más agua. Allí. La obra de la polémica. Pero qué serían de las ferias de arte contemporáneo si no provocaran la discusión recurrente, trillada y necesaria acerca de qué es el arte.


Wilfredo Prieto en Nogueras Blanchard

Y en menos de un par de horas será el turno de la personal perspectiva de Diana Guijarro en Cultura Suicida. ¡A por el tercer post encadenado!





martes, 15 de abril de 2014

Capítulo 57. ENTREVISTAS.

El mes pasado quisieron hacerme un par de entrevistas. Con esta entrada en el blog quería agradecer el interés y cariño de María Salas, creadora de Agenda Magenta con la que colaboro desde hace un año y que me hace muy feliz porque creo en ella y en su proyecto, y por supuesto también el de Denise Osicka, que lucha por abrirse camino en el mundo de la comunicación.

Si aún no las habéis leído, aquí están. Espero que os gusten.




viernes, 7 de diciembre de 2012

Capítulo 25. ARCO BLOGGERS

Desde que las ferias de arte existen han sido lugar de encuentro para galeristas, coleccionistas, críticos, instituciones. Un lugar reservado para la INSTITUCIÓN DEL ARTE, es decir, aquellos que deciden qué es y qué no es arte, los que lo mueven, eligen, apuntan la dirección en la que mirar. Cómo ya comenté en uno de mis primeros posts, "Una Respuesta Y Media", el arte aún teniendo unas características específicas (¿especiales?), es un mercado. Esta realidad escandaliza a muchos, pero tranquilos, el que lo sea no quita, en principio, valor (y no me refiero a precio) a la obra.

Si las ferias de arte son un lugar de encuentro para expertos, el sitio donde se hacen contactos, se mueve dinero, mercancía, es normal (por la lógica propia de la feria en sí) que, hasta ahora, no se haya dado la palabra a agentes externos al propio mercado.


                                 
Negar el peso y la resonancia que la red está dando a personas como yo, que no somos agentes de este mercado de manera directa, pero que estamos creando opinión, difusión, eco a lo que ocurre en él, es algo novedoso y muy interesante. Hay ferias que cuentan con sus propios bloggers pero, por lo que he podido saber (de primera mano), les piden un trabajo prácticamente gratuito, donde no hay una discusión previa, un debate, sino solamente, propaganda. Por una habitación de hotel y el precio del viaje estás obligada a pasar todas las horas que la feria esté abierta, tuiteando y escribiendo sobre lo que sucede, es decir, únicamente sobre lo que interesa. No, ésto no es. Un blog es un espacio de expresión individual o, al menos, así lo entiendo yo. Este tipo de colaboración, a mí no me interesa.


ARCO Bloggers está planteado desde otra perspectiva. Una plataforma de colaboración, opinión, debate sobre la realidad del arte contemporáneo fuera de la institución del arte, pero en la que también tienen cabida los que están dentro. Los bloggers que participamos tenemos libertad para publicar, sin coacciones. Ésta es la razón por la que participo. Creo que de aquí puede salir algo que verdaderamente enriquezca.

El proyecto se divide en 2 fases:

-La experiencia editorial participativa a través del blog colectivo (www.arcobloggers.com) coordinado por Roberta Bosco y Stefano Caldana donde, con la periodicidad que cada participante quiera y tratando el tema que desee, se van publicando los artículos.

-El encuentro de bloggers y creadores de opinión en la red que habrá durante la feria, los días 15 y 16 de febrero. Este año por primera vez en ARCO tendrán lugar una serie de mesas redondas tratando cuestiones relativas al formato blog y en general, a la comunicación y el tratamiento del arte contemporáneo a través de internet.

Desde hace ya un mes estamos debatiendo en el blog y seguiremos haciéndolo hasta la feria. Quizá también después de ella.

Os invito y animo a consultarlo y participar.


martes, 17 de enero de 2012

La Exposición Expandida en #Arteyuncafé

¡Hola a todos!


En esta semana tendréis mi nuevo post. Mientras tanto, os dejo un vídeo que han realizado las chicas de @laexpoexpandida, para el encuentro #Arteyuncafé que se celebrará en Madrid el próximo 17 de Febrero. ¡Espero que os guste!:


Vídeo presentación de La Exposición Expandida

lunes, 12 de diciembre de 2011

La Exposición Expandida. Sala 9. La ciudad como espacio de reivindicación a través del arte: la performance.

  Como ha quedado demostrado a través de las diferentes salas de la Exposición Expandida, la ciudad es, desde sus inicios, el lugar donde la persona se relaciona socialmente, comprende la realidad en todos sus aspectos, crea sus códigos de comportamiento, éticos, morales, etc. Por ello, la ciudad será además, donde se discute, se lucha, se critican conceptos que habían sido válidos hasta un determinado momento, para que sea ella misma,  la que avance hacia un nuevo código de comportamiento.


  A finales de los años 60 del siglo XX hubo un despertar de conciencias en la juventud de un mundo cada vez más globalizado. Acontecimientos históricos como la guerra de Vietnam consiguieron que estos jóvenes criticaran y pusieran en tela de juicio conceptos hasta entonces aceptados y que regían el comportamiento común. Es el nacimiento de los movimientos como el estudiantil, hippie, pacifista, el punk y el momento en el que saldrán a la palestra las reivindicaciones de los grupos minoritarios, los cuales, no se sentían representados en el espacio público, como los negros y chicanos en Estados Unidos, o las feministas.


Guerrilla Girls


  La mujer, tratada como minoría, no en número, claro está, pero sí en peso y representación social, alzó sus reivindicaciones contra la opresión machista que estaba sufriendo, no sólo en la escena pública, sino también, en el ámbito privado y familiar. Las feministas querían y quieren, cambiar la realidad desde sus más ancestrales y atrasados conceptos. Gritan que la sociedad patriarcal y los valores dados culturalmente a lo masculino y femenino están obsoletos. Es necesario  reinventar la realidad para que el ser humano, sin que importe el género, pueda desarrollar todo su potencial, sea en el ámbito público como en el privado. No buscan la supremacía femenina, sino la igualdad de géneros. En palabras de Celia Amorós, filósofa y teórica feminista:


  "Las mujeres tenemos todavía mucho que pensar y dar que pensar para salir del lugar de lo no-pensado. Del lugar del no-reconocimiento, de la no-reciprocidad, por tanto, de la violencia. El feminismo (….) es un proyecto de reconstrucción de la realidad social sobre la base de nuevos e insólitos pactos… Pactos donde lo pactado –y, por ende, lo excluido como sujeto activo del pacto– no fueran las propias mujeres como genérico. Una sociedad, en suma, no constituida por pactos patriarcales”.


  Las feministas usaron el arte como medio de transmisión, crítica y revisión de ideas. No es de extrañar la elección de la performance. Un medio de expresión artístico que era vanguardista y experimental en ese momento, y que tenía la virtud de hacer partícipe al público, de impactar, de transgredir, lo que iba en total consonancia con sus intenciones, siendo además, un arte efímero, realizado en un lugar e instante concretos, características que le hacían difícilmente institucionalizable. 


  Esto nos lleva a una paradoja: ¿se puede hacer una exposición de un arte “instantáneo”?. La respuesta es no, así que esta muestra, como las “reales”, usará las fotos y vídeos de esas acciones. La única cosa material que queda de ellas. Su recuerdo.


  Estas artistas abanderaron el lema feminista “lo personal es público”, y denunciaron en sus performances temas como la violación o el maltrato. También, como dueñas de su cuerpo y en total autonomía, lo alejaron del lastre del cuerpo-objeto sexual, para convertirlo en cuerpo-sujeto, transformarlo, e incluso mutilarlo. Mi cuerpo es mío y a través de él me libero de la condición de oprimida. En este sentido, la performance feminista diluye los límites con otras manifestaciones artísticas que, en aquel momento, eran también experimentales como la vídeo-creación o el body art.


  Las acciones tienen lugar en contextos urbanos, bien en la misma calle o en instituciones culturales, como universidades, galerías de arte o museos, siempre que éstos dieran libertad de actuación y significado.


                                           
                                                             Esther Ferrer “Se hace camino al andar” Río de Janeiro 2007




  Una de las máximas preocupaciones de estas creadoras es la interacción con el público, pues es la manera de hacerlos partícipes de sus denuncias, de transmitir sus ideas. Éste en ocasiones participará incluso sin saber que formaba parte de una obra de arte. Otras, el asistente comparte y apoya el discurso expuesto, colaborando activamente.


Emma Villanueva “Pasionaria” Ciudad de México 2002


  Deliberadamente las artistas feministas situaron sus obras en su experiencia social como mujeres y partieron de la aceptación de que la experiencia femenina es diferente a la de los hombres pero igualmente válida, aunque para ello, debían de redefinir la “identidad”. Se debía redefinir la palabra mujer, y no sólo como individualidad, sino como colectividad.


  Numerosas artistas han seguido esta senda. A continuación hablaremos de algunas de ellas. Sus obras van desde las acciones más críticas y radicales, hasta la poética de las imágenes, por ello, si bien podemos dividir estas performances en diferentes tipos, como las que denuncian abusos, las que son una búsqueda y reivindicación del yo individual, las que transforman el cuerpo y experimentan con él o las que realizan metáforas mujer-madre tierra, en muchas ocasiones será difícil de concretarlas en un solo grupo, ya que se pueden dar varios tipos en una sola obra, o bien, saltos de uno a otro en la producción artística de una misma mujer. Conviene señalar que algunas de las siguientes imágenes y vídeos pueden herir la sensibilidad del lector/espectador.




Marina Abramovic (Belgrado 1946): Se ha llamado a sí misma “la abuela de la performance”. Desde sus primeras obras, en los años 70, Marina investiga a través de su propio cuerpo sobre la esencia del “ser” y la conexión entre cuerpo y mente, llegando a automutilarse. Ha reflexionado sobre el hecho artístico, la obra y el artista. En sus performances la interacción con el público es primordial, en algunos casos, dejándose hacer por él a su antojo. Busca un método que a través del arte, haga a la gente más libre.



 “Rhythm 10” 1973 


                                                     “Art must be beautiful, Artist must be beautiful” 1975


“Rhythm 0” 1974
                                                            




Valie Export (Linz 1940): En sus comienzos artísticos colaboró con los accionistas vieneses a los que abandonó por considerar que sus performances perpetuaban la idea machista de inferioridad de la mujer. Sus acciones reclaman la libertad individual, la crítica a la sociedad patriarcal, la reinvención del rol femenino desde la libertad e igualdad con el hombre. Sus obras han sido de las más radicales, haciendo al público partícipe de ellas de forma inconsciente, corroborando e ironizando sobre los roles del macho dominante.


“Genital Panic” Múnich 1969
  En esta obra, Valie vestida de lo más punk, entraba en un cine X de Múnich, cargada con una metralleta en mano (símbolo fálico) y con la zona púbica al descubierto, gritando al público que había unos genitales femeninos disponibles y que podían hacer con ellos lo que quisieran:


  "Pasé de fila en fila, lentamente, mirándoles a la cara. No me movía de modo sensual. Cuando avanzaba de fila, la metralleta que llevaba colgada del hombro apuntaba a la cabeza de las personas sentadas en la fila anterior. Tenía miedo y no tenía ni idea de qué podían hacer. A medida que iba descendiendo por la platea, las personas que ocupaban las filas anteriores se levantaban y salían del cine. Fuera del contexto de la película, les resultaba totalmente distinto establecer una conexión con ese símbolo erótico" . Valie Export, entrevista con Ruth Askey 1981.



                                                                     “Touch cinema” Múnich 1968


  Acompañada por su pareja, Valie sale a la calle con el pecho desnudo metido en una caja con cortinas. Ambos animan a los transeúntes a meter las manos y tocar, pero sin mirar, como ciegos. La mujer es la que decide ser objeto e ironiza con las actitudes de los hombres que colaboran.



“Body configuration” Viena 1972-6


“Body configuration” Viena 1972-6




Suzanne Lacy (California 1945): Comenzó a trabajar en los 70 usando, desde la experimentación, la performance. Sus acciones están íntimamente relacionadas con la antropología, pues reivindica los intereses públicos de los grupos sociales con los que trabaja (mujeres, etnias, etc). Pretende hacer socialmente visibles a estas personas e indaga sobre la mejora de sus condiciones a través del arte de acción, por ello, la colaboración con el público es esencial. La denuncia de abusos machistas, la reflexión sobre el cuerpo femenino y cómo introducirlo en las esferas públicas y privadas, es uno de los temas recurrentes en su obra.



 
                                                     “In Mourning and In Rage” Los Ángles, 1977


 Delante del ayuntamiento de Los Ángeles, se llevó a cabo esta performance denunciando las 10 violaciones de un criminal que seguía suelto y la manipulación informativa de algunos medios.




"Crystal Quilt Project " Minneapolis 1987


"Crystal Quilt Project " Minneapolis 1987


  En este proyecto, Suzanne Lacy en colaboración con varias artistas, realizó un estudio que culminó el día de las madres. En una gran sala, 430 mujeres entorno a los sesenta años, conversaron de sus vivencias colocadas en sillas y mesas que dibujaban los motivos de un gran edredón.




Sigalit Landau (Jerusalén 1969): En esta artista multidisciplinar, su origen israelí deja una importante huella. En sus obras experimenta e investiga sobre las fronteras, no sólo geográficas, sino físicas y de identidad. Algunas de sus creaciones tocan de lleno el arte feminista, el accionismo vienés o el body art. La búsqueda de la concepción propia, de la individualidad, de la relación con el cuerpo (femenino) en lugares donde los conflictos bélicos anulan la personalidad, se convierte en poética y en transgresión a lo largo de su trayectoria.



 “Barbed Hula” Tel Aviv 2000


 “Barbed Hula” Tel Aviv 2000


                                           Ver la vídeo-performance "Barbed Hula" Sigalit Landau 2000


  “El comprometido acto de unir lazos entre vida y arte como un medio de comunicación directa acerca de las relaciones entre la identidad individual y colectiva, así como entre la experiencia personal y la situación sociopolítica de su país”. Katrin Steffen. Catálogo de "La Collection Nouveaux Médias", Pompidou 2006.




Ana Mendieta (La Habana 1948- Nueva York 1985): Exiliada de su país en 1961, Ana vivirá y se formará como artista en Estados Unidos, donde tomó contacto con la performance, la vídeo-creación, la fotografía y el body art. El cuerpo de la mujer, el suyo propio, será la obsesión en sus obras. Sirviéndose de él denuncia el maltrato machista, el abuso, la violación, pero al mismo tiempo, es un templo sagrado, el origen de la vida. En sus creaciones se preocupa más por el proceso y el material (su cuerpo) que por el resultado estético. Sus acciones abarcan cualquier tipología de arte feminista: crítica a la sociedad patriarcal y la exclusión de minorías, experimentación corporal, búsqueda de la identidad, metáfora mujer-madre tierra. Su obra es poesía en imagen. Es la artista feminista total.



 "Untitled (body tracks)" 1982


 "Glass on Body" 1972



 “El árbol de la vida” e “Imagen de Yagul” años 70

“Rapes scenes” 1973


Film stills from "Untitled (Blood Sign #1)" 1974



  Hoy en día la performance, sea de índole feminista o no, parece haber perdido la frescura, la originalidad y la personalidad que tenía en estos primeros ejemplos. El haberse acomodado a un lenguaje ya creado, o quizá, el haber sido totalmente incluido dentro de las instituciones artísticas, ha supuesto que se repitan fórmulas, estéticas, significados y contenidos, dando como resultado un arte frío, que deja en ocasiones, con la sensación de vacío. Como en todo, tenemos ejemplos que demuestran que todavía se puede seguir investigando, innovando, reinventando. El colectivo artístico multidisciplinar LRM performance (página oficial de LRM performance), continúa bebiendo de los grandes del arte de acción, pero al mismo tiempo, abren sus experiencias hacia un lenguaje propio, cuidado, elaborado (ir al canal vimeo de LRM performance).


  Las feministas de los años 60 y 70, querían cambiar la realidad. ¿Lo consiguieron?. Miremos a nuestro alrededor: mujeres asesinadas por sus maridos casi a diario; otras que, aún teniendo trabajo, su jornada laboral no acaba cuando salen de él, sino que llegan a casa y vuelta a empezar, pues las tareas domésticas siguen siendo “una cosa de mujeres”; mujeres que cobramos menos por hacer mismo trabajo que un hombre, etc. ¿Y en el mundo del arte?. Hemos hablado hasta ahora desde el punto de vista de las creadoras, pero ¿y en el de la gestión?, ¿en los museos y galerías?, ¿en la enseñanza artística universitaria?, ¿se nos ha incluido dentro de la historia del arte o de cualquier otra historia?. Sí, es cierto que en plantilla suele haber más mujeres que hombres, pero ¿en los puestos de responsabilidad?. ¿Quiénes son las cabezas visibles de este mundo del arte?.

  Ser feminista es simplemente aplicar la lógica, el sentido común. Y por supuesto, no es una cosa únicamente de mujeres, sino de la sociedad en su conjunto. No hace falta militar, solamente ser conscientes (hombres y mujeres) de lo que valemos, de que tenemos una voz que nadie debe acallar sea cual sea nuestro ámbito.


  En el manifiesto “Riot Grrrl” (bandas punk feministas), se dice:


  “Ser riot es hacer, pensar...como una mujer que quiere hacer valer sus derechos, que demuestra al mundo lo que sabe y, sobre todas las cosas, lucha”.


Bikini Kill “ Rebel girl”