miércoles, 6 de junio de 2012

Entrevista para @laexpoexpandida

¡Hola a todos!

Os dejo el link de la entrevista que me hicieron para hablar sobre la experiencia de @laexpoexpandida: http://vimeo.com/43349898

Espero que os guste y que os animéis a visitar las salas.

Un abrazo.

martes, 5 de junio de 2012

Capítulo 17. YO VULGARIZO, TÚ VULGARIZAS, NOSOTROS VULGARIZAMOS.

Lo primero de todo, a la hora de comunicarnos, es hablar el mismo lenguaje. A mayores obstáculos en el lenguaje, más difícil será transmitir nuestro mensaje y hacernos comprender. Ya sé que ésto lo sabemos todos, pero en muchos ámbitos y ocasiones, existen personas que parecen olvidarlo. 

Si nos fijamos bien, parándonos un momento en las palabras que usamos habitualmente, podremos observar la cantidad de matices que unos caracteres o sonidos encierran, y que van más allá del mensaje que en ese momento queremos dar. Llegan a tocar la idiosincrasia propia y común, colectiva. La manera de hacer de allí donde aprendiste a hablar. Cuando vivía en Roma, una de mis jefas era filóloga (italiana, claro) y recuerdo tener charlas casi a diario sobre palabras y expresiones, sobre cómo reflejan la manera de pensar de un pueblo, comparando entre el español y el italiano. Debo reconocer que me encanta perderme en este tipo de reflexiones.

Todo esto era sólo una presentación del tema del que quería hablar en este post. En algunos seminarios y congresos de museología, he encontrado personas que defendían que, usar un lenguaje directo, claro, sin perdernos en términos excesivamente técnicos (sólo aptos para expertos) dentro del museo, era vulgarizar el lenguaje.

                                   


Bien pues, yo no puedo estar más en desacuerdo con esta idea. A mi parecer, la accesibilidad en el museo comienza por el lenguaje. Recordemos que la tendencia, que no es sólo moda, sino la nueva forma de entender el museo, es llegar a cuantas más personas mejor. Por ello, usar un lenguaje experto y elitista, conseguirá lo contrario. ¿Cómo podemos esperar que la gente se sienta atraída por conceptos que no entienden y de los que nunca oyeron hablar?. Y además de no entendernos, creamos una sensación en ellos de estar por debajo, de ser menos, de no tener una educación tan elevada... Es decir, justo lo contrario de lo que se pretende. A mí no hace más que enfadarme encontrar a personas que piensen así, y lo peor, es que siempre ha sido gente joven. Los que están empezando.

Debemos tener en cuenta también otros factores que en todo ésto, entrarían en juego. En España la mayor parte de los museos son públicos, y eso significa que no sólo el dinero con el que realizan su actividad, es de todos y recaudado de nuestros impuesto, si no que también los fondos, la colección, el patrimonio que conservan, custodian y difunden, es nuestro. ¿Sería lícito entonces que los que lo gestionan, que no son más que eso, quieran hacerlo inaccesible al público, su dueño?, ¿cómo podríamos pedir que los ciudadanos valoren su patrimonio, su cultura, su pasado si lo alejamos de ellos, si les ponemos trabas para que puedan conocerlo, respetarlo y cuidarlo?. Estoy segura que profesionales de este tipo son los que después se quejan de que la gente no se fije, no comprendan ni valoren su entorno. Pura hipocresía  y clasismo, tal y como yo lo veo.

                                            


Por otra parte, las instituciones privadas o mixtas, dedicadas a la cultura y al arte de un modo u otro, reciben dinero público, sea a través de subvenciones, edificios cedidos, fondos. Éstas lo tienen mucho más claro, pues si consideramos también la cultura como producto (de enriquecimiento, claro) a más visitantes, más pago de entradas, más compras de merchandising, más cafés en la cafetería de sus instalaciones...

Yo tampoco comparto la idea de tener que llevar a todo el mundo al museo a la fuerza. Últimamente parece que se ha convertido en una obligación. Si no vas a ver la última exposición de turno del museo X, no molas, no estás "en la onda". No, no creo en eso. Pienso que las personas deben disfrutar de lo que vayan a ver y por ello, deben decidir qué les apetece y qué no. Pero sí que estoy convencida que los profesionales somos los que debemos darles las herramientas, ponerlo a su alcance, darles a conocer la exposición tal o la actividad cual, y que sean ellos los que, teniendo esa información (cercana, amena) decidan cuándo quieren disfrutar de esa experiencia. Únicamente de esta forma se tendrá un buen recuerdo del museo. Lo considerarán una forma de ocio, aprendizaje, reflexión y disfrute.

                                     


El museo de hoy y el del mañana, es un museo democrático donde hay sitio para todos. Dónde vamos a disfrutar, a conocer lo nuestro y lo de otros, que también es nuestro, pues son manifestaciones propias de la humanidad. El museo debe ser un ente descodificado, que no descontextualizado. Es la sociedad la que legitima y da sentido a los museos. Ellos deben integrarse en su entorno y formar parte activa de él.

SeñorAs, si pensar exposiciones, textos de pared, actividades, etc con palabras entendibles por la mayoría, si acercar nuestro patrimonio a todos, es vulgarizar el lenguaje, yo soy muy vulgar. Mucho, y me alegro de ello.


sábado, 5 de mayo de 2012

Lluvia

Si el amor existiera, sería sólo para aliviar los días de lluvia (como hoy).





Prometo volver a escribir. Pronto.


domingo, 15 de abril de 2012

Capítulo 16. EL INVIERNO.

Una mañana más. No entra demasiada luz. Quizá no es demasiado tarde. El reloj no dice lo mismo. Sí, es tarde, demasiado para todo lo que sin ganas, tienes que hacer hoy.

Llueve mucho, el cielo está gris. La primavera ha llegado pero sientes el invierno dentro y no solamente por el frío, porque te moquea la nariz, estornudas y toses, es sobre todo porque hace mucho tiempo que sientes que es invierno. Parece que un día llegó, más o menos en Noviembre, como todos los años, pero desde ese Noviembre, tienes la sensación de que no te ha abandonado. 

¡Venga!, ¡abrígate!, ¡levántate!, sólo es un día más. Uno de tantos de este invierno, de este frío que en algún momento acabará.

Silencio. El silencio a veces grita demasiado. Oyes como chilla tu mente y es demasiado temprano para tanto grito. No soportas los gritos. Te bloquean. -"¡Ésto no es lo que quieres!" -"¡Mierda!, no porque lo grites más y continuamente, cambiarán las cosas"

El café solo, sola, como cada día no hace que te entren más ganas de pasar 8 horas delante de los papeles. Es mucho más interesante el corrillo cibernético, ¡dónde va a parar!. Cualquier excusa es buena. ¿Cuál te inventarás hoy?.

¿Estarán las personas que te animan?, ¿esas que te hacen sentir que, a veces, dices cosas e incluso eres interesante?. Tú valías para cosas, ¿no?. Recuerdas que sí, incluso para amar. Antes has amado, y también te amaron.... Ya no recuerdas qué era, pero sí tienes la imagen del impulso, que en los buenos tiempos, eso te daba. Cuando aún pensabas que era posible ser lo que uno quiere viniendo desde abajo. Únicamente había que luchar, y a ti eso nunca se te ha dado mal. Eres quejica, pero luchadora, las cosas como son. ¿Por qué ya no tienes ganas?.

De todas las opciones posibles de futuro, estás apurando la última, la menos deseada. Te sientes una borrega. ¿Para ésto tanto?, ¿tantas vueltas dadas para acabar en el lugar del que partiste hace 8 años cuando decidiste ser idealista y no realista?.


Tu conexión con algo parecido a lo que quieres, con gente que te interesa, te apoya, activan tu inteligencia, también con esa otra gente que te activa emocionalmente pero que son del tipo "Guadiana" (las patadas en las espinillas virtuales, también forman parte de la vida, ¿no?), tu contacto con todo ello es a través de una pantalla. ¿Quién lo iba a decir?.


Tú tenías una vida creo recordar. También tenías sueños, objetivos. Ahora tienes invierno detrás de una ventana. Tú siempre has preferido el verano. Eres de calor. Necesitas (su) calor. Necesitas el calor que da el hacer lo que uno sueña, para lo que uno vale. Salir del coma. De la crionización. 

Hoy te levantaste cuando en realidad lo que querías era dormir bien, por una noche, por todo un día. Otro día más de tripas congeladas.

Mañana hará calor, ¡seguro! (esperas).




                                       


                                                                                                        Para vosotros, los que traéis primavera.


jueves, 29 de marzo de 2012

Capítulo 15. TODOS LOS NOMBRES.

En ocasiones siento que mi blog se ha convertido en una especie de departamento de quejas. Quizá la mayor parte de mis entradas son críticas, señalan defectos, quitan el disfraz a diferentes situaciones... Más tarde pienso que éste es el lugar que he concebido para decir lo que pienso sin cortarme, y que, por supuesto, también alabo el buen hacer de muchos centros, instituciones y profesionales. De hecho, mis siguientes entradas las dedicaré a mis últimas experiencias en la Fundación Cultural Mapfre, la galería Sabrina Amrani y el Museo del Romanticismo. Hay que reconocer el trabajo bien hecho y las iniciativas enriquecedoras, y por supuesto, también lo haré.

En esta entrada voy a mezclar varias críticas que, sin querer, mientras redactaba el artículo en la mente, se tropezaban unas con otras. De todas formas, quiero dejar constancia de que mi deseo no es hundir en la miseria a ninguna institución, es más, no suelo decir nombres y quien quiera saber, seguro que encuentra la manera. No lo hago porque creo más que suficiente analizar el problema, incluso hacerlo genérico, y porque, nada es del todo blanco ni negro, así que quizá aunque haya fallos también puede haber virtudes (puede ser...).

Por último, quiero que se tenga en cuenta que todas las opiniones que vierto en el blog, son opiniones profesionales, basadas en mi experiencia y formación. Creo necesario el debate y la crítica (también a mis opiniones). Me gusta la discusión, que no la pelea, pues es el camino para avanzar.

Pues bien, con los últimos artículos y el programa "Salvados: cuando éramos cultos" sobre museos hechos por grandes arquitectos y que ahora se encuentran vacíos de contenido, me vino a la cabeza una situación paradógica que tuve la mala suerte de presenciar.

En un museo del extranjero donde trabajé, durante mi estancia, tuve la "suerte" de asistir a un gran acontecimiento: la preinauguración. Ya este concepto de "preinauguración" me deja alucinada, pues fueron 3 días de celebración, con brunchs, comidas, cenas, conciertos, sobre unas 15 exposiciones montadas... y todo ésto, con dinero público, pues es un museo del ayuntamiento de aquella ciudad. Voy empezar mi crítica por aquí. Resulta que en esos mismos días y con aquella misma duración, se realizaban los actos inaugurales de otro museo de arte contemporáneo, en este caso, nacional. ¡¡¡Oh Dios!!!, ¡no podemos ser menos!!!, ¡debemos subirnos al carro, aunque nos gastemos el dinero que 4 meses más tarde, necesitaremos para la auténtica inauguración!, aunque no paguemos NADA a nuestros becarios que trabajaron más de 10 horas al día durante 16 días seguidos (mi convenio era de 5 horas diarias y durante 6 meses no hubo un día que trabajara menos de 9) mientras sus jefes se iban a jugar al pádel; aunque a los pocos becarios que contratamos después de dejarse la piel en su periodo de prácticas, les paguemos 800 euros al mes pero agrupado de 3 en 3 meses; aunque haya obras en riesgo en los almacenes y las salas por la mala climatización y adecuación, etc, etc... Así que, podemos estar contentos, la explotación y el desvío de fondos públicos para colgarse medallas políticas no sólo ocurre en España. Hay países en el resto de Europa que lo hacen igual de mal que nosotros e igual de descaradamente. ¡Qué bien!.

Pero continuaré analizando el tema. Aquel otro museo, el nacional que se inauguraba, era un proyecto de la mega arquitecta Zaha Hadid, y como nosotros no podemos ser menos (sólo tenemos algo menos de dinero), se lo encargamos a Odile Decq, arquitecta francesa un poco menos molona que Zaha.




Como en este mundo todo se sabe, a mi oídos llegaron críticas al proyecto de Zaha que no se adaptaba a la perfección al fin de museo. Pero ésto sólo son rumores, así que comentaré lo que no son rumores, porque lo vi con estos ojitos. La sala principal de la ampliación del museo en cuestión, de dimensiones enormes, no recuerdo los metros cuadrados, pero podéis creerme, tenía un pequeño error: el techo caía inclinado, y el muro que da directamente a la calle no lo era, por lo que quedaba un agujero en forma triangular de unos pocos metros cuadrados. Señoras y señores, estamos hablando de una SALA DE EXPOSICIONES, la temperatura y la humedad, la luz, la contaminación, deben de estar controladas al 100%, pero con un agujero de esas características, ¿cómo lo hacemos?. Pero no, aquí no acabó la diversión... Estábamos montando una de las obras, nosotras las conservadoras, comisarias, uno de los artistas y su asistente cuando sentimos un aleteo. Habían entrado PALOMAS, sí palomas. Esos animales que se cargan la piedra de edificios históricos con sus excrementos, y que, en esa sala, habían encontrado un sitio ideal para vivir. Por supuesto, el artista al ser consciente de la amenaza, quiso llevarse su obra. Normal. La cara de todas nosotras era de foto: un color se nos iba y otro se nos venía. Como pudimos intentamos solucionar el asunto, lo que significa, gasto de dinero.



Seguramente este fue el hecho que más nos hizo sudar, pero no es el único error cometido por esta gran arquitecta en su proyecto. Una de las claves de la ampliación era aumentar el espacio de almacenaje. Recordemos las dificultades de almacenaje derivadas del arte contemporáneo: variedad ilimitada de materiales con diferentes características para su conservación, la diversidad de tamaños, incluidos grandísimos formatos, etc. Nada mejor que un edificio de nueva planta para solventar todas estas cuestiones, ya que, quien lo diseña tiene todas las facilidades para que el edificio se adapte a la perfección a su función y fin. Pues amigos, no fue así. Los almacenes, aunque con muchísmos metros cuadrados, tenían la altura de una habitación normal (no más de 3m) y, para más inri, están llenos de columnas muy próximas unas a otras. ¿Pensaba la arquitecta que era un museo de miniaturas?, ¿cómo almacenamos una obra de gran formato ahí?.

De todo esto, saco diferentes preguntas que creo, deben de ser planteadas de una vez:

-¿Por qué encargar proyectos de museos con coste millonario a mega arquitectos?, ¿es solamente una cuestión de fama, reputación, o responde verdaderamente a las necesidades culturales y museológicas?

-¿Por qué esos proyectos, que deberían ser impecables, no cumplen con la función para la que han sido encargados?

-¿Por qué el equipo de profesionales (doy por hecho que lo son) que han encargado el proyecto y que lo pagarán con dinero público, no corrigen y detectan los fallos del proyecto a tiempo?

-¿Prima la imagen de cara a los medios a la conservación de las obras, o incluso en muchos casos, a la adaptación a las necesidades de las personas?. Ejemplos de museos de nueva planta que no están adaptados al uso de las personas con cualquier tipo de discapacidad hay muchos, pero no sólo eso, hay museos de nueva planta a los que le faltan, por poner un ejemplo, barandillas en las escaleras, porque así son más estéticos. ¿Y la seguridad de las personas?. De accesibilidad se habló el lunes en #Cultura18 , charla que cada lunes tiene lugar en twitter y en la que profesionales, interesados y amigos, planteamos problemas y soluciones para la cultura actual.



La farsa política, la típica postura de "yo la tengo más grande" pero en este caso, mi museo lo ha hecho un arquitecto de más renombre que el tuyo, nos ha llevado al despilfarro de millones que no vienen de manos privadas, sino del contribuyente. Además, los defectos en estos edificios (perdonadme, es que no deja de sorprenderme que arquitectos consagrados sigan cometiendo errores gigantescos como los que he contado) se traducen en más dinero, en problemas de base para el museo y en riesgo para visitantes y trabajadores.

Lo bueno de las crisis es que no deja dinero para lo superfluo. Esperemos que hayamos aprendido algo.


miércoles, 21 de marzo de 2012

Capítulo 14. OBJETOS ENCONTRADOS

Sé que la semana pasada no escribí. Me siento bastante culpable, pero es que estoy atareada. Supongo que sabréis perdonarme.


Hoy es el día mundial de la poesía, así que sin extenderme, os dejo una vídeo-poesía de 2009, realizada en Córdoba (Argentina). El vídeo es de Mara Balestrini y el poema de Emanuel Rodríguez. 


Espero que os guste. A mí me emociona.


Feliz día.

Vía @artefacto07




miércoles, 7 de marzo de 2012

Capítulo 13. (MI, TU, SU) BREVE HISTORIA

"Pequeños fragmentos de vidas de personas anónimas, gente que espera, que busca finales, que sueña, que tiene esperanzas y ausencias. Imágenes cotidianas cargadas de sentimiento".





Así definen los creadores de estos cortos su propio trabajo. Inés y Pablo, licenciados en comunicación audiovisual que han conseguido dar vida al proyecto gracias al "crowdfunding" y con licencia "Creative Commons", lo que demuestra que entre todos es posible hacer cosas de calidad y compartirlas. La cultura, la creación, la imaginación y su disfrute, pueden tener lugar fuera del reducido espacio que, institucionalmente, nos han dejado.

Yo tenía una idea para mi siguiente post, pero hace unos días y casi por casualidad, me di de frente con "La Breve Historia". Llamada por las preciosas fotografías, entré, miré la primera historia que me atrajo, "Mentiras", y me enamoré inmediatamente.




"La Breve Historia" son 7 microcortos: "Cada punto un pensamiento", "Treinta y ocho", "Peceras", "Mentiras", "La Montaña en el Mar", "El Azul perfecto" y "Epílogo". Todos ellos relacionados entre sí estética y argumentalmente. Cada historia nos narra la reflexión personal de cada uno de sus protagonistas. Una mirada hacia dentro, hacia el YO esencial del SER, lo que convierte estos diálogos con uno mismo en universales, por tocar sentimientos y sensaciones propias de la condición humana. La sencillez, la cotidianidad de las palabras hace que nos metamos de lleno en ese YO ajeno, que acaba siendo el nuestro propio. Empatía instantánea.

Las imágenes y la música están muy cuidadas. Hacen un todo perfecto. Una estética audaz, moderna, sin ser estridente. Un color, una luz, una música casi intuida. La calma aparente llena de angustia melancólica. Un caos sereno. No podría hacerse de otra manera. El resultado es perfecto. La simplicidad del todo, la elegancia en la presentación cautiva, engancha. Quizá soy una sentimental. Bueno, no quizá, lo soy, pero estas historias consiguieron agarrarse a mi corazón y estrujarlo.

Cada una de ellas parece contar algo de mí, de ti, de nosotros. Puedes hacerlas todas tuyas. Las adoptas desde el primer minuto. Seguramente soy una buscadora incansable del amor, puede ser que viva imaginando lo posible, a lo mejor "Te espero. Hace mucho que te espero" y quizá "Esté sola. Con estas soledades que llegan a 38 cm a tu alrededor". A lo mejor siento que cada cosa me habla, a mí personalmente. No lo sé. Por ello las comparto con vosotros. Quizá os toquen tan de lleno como lo han hecho conmigo. Ojalá lo hagan, estaría encantada de compartir con vosotros lo que yo he sentido.






Soy una gran defensora de la sencillez, de las cosas libres de artificios exagerados. Creo que la simplicidad es capaz de dar la belleza más pura y genuína. "La Breve historia" es muestra perfecta de ésto que digo. Porque lo sencillo es inmensamente difícil de entender en ocasiones, lo más básico a veces se nos escapa. Pero no a Inés y Pablo. Ellos lo han expresado a la perfección. Su proyecto ya es mío también, porque sentimentalmente he entrado a formar parte. Soy protagonista de cada uno de los cortos. De esos momentos concretos que después completo en mi mente con pasajes de mi propia vida. Con fotogramas de mi propia historia.

Resaltaré ahora, tres de ellos. Los que primero me atraparon:

Ver el corto "Mentiras"

"(...) Y que el amor debería ser más simple, como esos cepillos de dientes de cuando éramos niños que cambiaban de color cuando los dientes ya estaban limpios". 

Sí, el amor debería ser más simple, debería ser más posible. Debería poder tenerte, ahora, en este mismo momento.

Ver corto "El Azul Perfecto"


"Se despidió lo mas rápido que pudo del color azul, por miedo a que las lágrimas fuesen de ese color, y emprendió el viaje en busca de otros colores a los que amar".

Una persona que me desordena el corazón siempre me dice: "Las canciones que escuchas son azules. Todas azules". Sí, las canciones que más me emocionan son azules. Lo busco. Busco el azul y también el rojo. Soy, como la protagonista, una buscadora de colores a los que amar.


Ver el corto "Epílogo"

"Me gusta ir a algún sitio donde pueda observar a la gente. Buscar un punto cualquiera y fijarme en las personas que están en él. Es curioso, mire donde mire, siempre está ella. (...) No importa cuantas canciones escuche. Canciones que hablan de grandes amores. Amores que duran para siempre y van contigo allá donde vas. Ella sólo espera"

Yo sólo espero que allá donde mires esté siempre yo. Con mis 38 centímetros alrededor. 

Disfrutad de este estupendo proyecto. Pronto habrá más breves historias. Ya están grabando. Espero ansiosa. Las emociones me hacen sentir viva.

                                                                                                              
                                                                                                                  Muchas gracias a Inés y Pablo               
                                                                                                                              @labrevehistoria